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La vida está precipitando los acontecimientos para Fran Ruiz, un cordobés de 18 años. En un santiamén ha pasado de ser un niño que golpeaba una pelota contra una pared –`todos los días, tardes y noches`, matiza- mientras su hermana se entrenaba con Adecor, a ser jugador de la selección española de voleibol.
Un cambio que, aúfinesn súbito, también ha sido una causación lógica de acontecimientos. Como en Córdoba no encontró acomodo en categoría infantil tuvo que irse a Andújar para seguir progresando. De ahí se fue a Almería, al Unicaja, donde ya todo empezó a adquirir otra dimensión. Su paso a Palencia y, con ello, a las primeras convocatorias en todas las categorías con la española fue ya coser y cantar. Julio Velasco, el seleccionador, le hizo debutar este mes ante Portugal y su respuesta fue extraordinaria.
¿Temor por tanto logro en tan poco tiempo? `A veces sí que me da miedo, aunque si he llegado es por algo, será que puedo estar a ese nivel`. Eso sí, tiene más morriña: `Tengo rachas, también llega un momento en el que te acostumbras. Luego me paro a pensar que con 18 años estoy viviendo cosas que hay otros jugadores que lo viven mucho más tarde o no lo viven nunca`.
Hoy mismo la ciudad le ha premiado con un reconocimiento público, con la firma ante luz y taquígrafos de su adhesión a la capitalidad cultural. Alfonso Igualada, orgulloso, miraba al receptor con poco disimulada curiosidad: `¿Y cuánto dices que saltas?`.
Porque Ruiz no es especialmente alto, llega al 1.80 de puntillas y es `con diferencia el más bajo de la selección`, según confiesa. Pero es el cordobés que más salta. `Un metro diez, me elevo esto (señala por encima de su torso y cerca de su frente) de la red`. Para lograrlo y aunque `sea algo innato`, tiene que `trabajarlo a diario en el gimnasio`.
Ahora le queda al joven deportista un verano muy bonito. Un pre-europeo (lo que más ilusión le hace), la Liga Europea… y el reto de buscar un nuevo equipo, porque `quiero venirme cerca de casa un año`. La pena es que no pueda hacerlo en Vista Alegre, `claro, siempre te va a quedar ahí que en tu ciudad no haya un equipo en el que poder jugar y salir fuera representando el nombre de tu ciudad`. Por eso, anima `a todos los niños a que se apunten ya a ver si podemos sacar un equipito, aunque el voleibol no tire mucho`.