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Con gran brillantez se desarrolló la mañana del pasado sábado día 26 de junio las finales y semifinales de la Iª Liga de Padel ADECOR IDM Guadalquivir.
En la primera semifinal el INGESA C se deshizo de sus compañeros de club, el INGESA A en dos set con los parciales de 6-4 y 6-4 mientras que en la que debia enfrentar a equipo de Padel Pro con el de Alfonso Gemes no se jugó debido a la incomparecencia por problemas con las lesiones de este último equipo con lo que Padel Pro se plantó directamente en la final.


El cordobés David Guerra firmó la pasada semana la renovación de su contrato por dos temporadas más con el Azkar Lugo, por lo que será jugador del cuadrolucense al menos hasta 2012, pero ya con el equipo de División de Honor, pues hasta ahora había formado parte de la plantilla del equipo de Primera Nacional A. El área deportiva de la escuadra gallega había seguido la evolución de este jugador a lo largo de los últimos meses y decidió que la próxima campaña tenga exclusivamente ficha con el primer equipo, por lo que en agosto comenzará la pretemporada con el resto de la plantilla, a las órdenes de Bruno García.
David Guerra a sus 23 años, ve cumplido un sueño, jugar en la liga de las estrellas, para David que pasa unos días de vacaciones en Córdoba, jugar en División de Honor es lo máximo a lo que ha aspirado siempre, “tenia ganas que se cerrara la negociación, porque quería jugar en División de Honor. Era un sueño que tenia desde que empecé en Grupo Pinar y la verdad que a base de trabajo lo he conseguido, tengo la oportunidad de estar de nuevo con Bruno García y voy a intentar hacerlo bien en la máxima categoría”.


En el partido celebrado el pasado sábado 12 de junio en el Pabellón Municipal de la Carlota, los chicos de Ángel Carmona se proclamaron campeones de Copa al imponerse en los penaltis al equipo del Colecórdoba.
Durante todo el partido el que controló la posesión del balón fue el equipo de ADECOR mientras que los chicos del Colecórdoba jugaban a la contra creando muchas ocasiones de peligro sobre todo en la segunda mitad del encuentro.
El primer gol se hizo esperar hasta el minuto 19 en el que un balón perdido por los azulinos es aprovechado por el Colecórdoba que de tiro cruzado bate al meta Manuel.


Las juveniles de ADECOR que participaron este año en los XXV Juegos Deportivos Municipales consiguieron alzarse con el entorchado de campeonas tras haber perdido tan sólo un partido frente a las que a la postre resultarian ser segundas clasificadas del campeonato; el equipo del Figueroa.
Pilar Ballesteros, Elena Quiñones, AraceliCerezo, Alejandra y Carmen Blancart, Maria Millan, Carmen Lara, Elena de Dios, Belen Lara, Araceli Cerezo y Belen Guadix, son las jóvenes jugadoras que a las ordenes de Julio Alonso y Monica Perez han completado tan brillante campeonato.


La vida está precipitando los acontecimientos para Fran Ruiz, un cordobés de 18 años. En un santiamén ha pasado de ser un niño que golpeaba una pelota contra una pared –`todos los días, tardes y noches`, matiza- mientras su hermana se entrenaba con Adecor, a ser jugador de la selección española de voleibol.
Un cambio que, aúfinesn súbito, también ha sido una causación lógica de acontecimientos. Como en Córdoba no encontró acomodo en categoría infantil tuvo que irse a Andújar para seguir progresando. De ahí se fue a Almería, al Unicaja, donde ya todo empezó a adquirir otra dimensión. Su paso a Palencia y, con ello, a las primeras convocatorias en todas las categorías con la española fue ya coser y cantar. Julio Velasco, el seleccionador, le hizo debutar este mes ante Portugal y su respuesta fue extraordinaria.
¿Temor por tanto logro en tan poco tiempo? `A veces sí que me da miedo, aunque si he llegado es por algo, será que puedo estar a ese nivel`. Eso sí, tiene más morriña: `Tengo rachas, también llega un momento en el que te acostumbras. Luego me paro a pensar que con 18 años estoy viviendo cosas que hay otros jugadores que lo viven mucho más tarde o no lo viven nunca`.
Hoy mismo la ciudad le ha premiado con un reconocimiento público, con la firma ante luz y taquígrafos de su adhesión a la capitalidad cultural. Alfonso Igualada, orgulloso, miraba al receptor con poco disimulada curiosidad: `¿Y cuánto dices que saltas?`.
